¿Por qué existe Amiga, Hablemos de Plata?
Porque decirnos que hablar de dinero era de mal gusto fue una forma de mantenernos afuera del poder real.
Hoy la brecha de riqueza entre hombres y mujeres es de 105 billones de dólares al año—cuatro veces el tamaño de toda la economía estadounidense. La pobreza se feminiza. La riqueza, no.